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Clica sobre la portada y hazte con la novela para este verano

Saltando sobre
los charcos

Antonio Manuel Moreno · 2025

"En la literatura no hay nada más difícil que la sencillez."
— Miguel Delibes

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Sinopsis

La novela está narrada en primera persona por un hombre de casi cuarenta años que, durante unas vacaciones de verano en un apartamento costero con su familia, decide escribir en secreto la historia de su vida para que su esposa la lea. El narrador —cuyo nombre nunca se revela— alterna sin solución de continuidad entre dos planos temporales: el presente veraniego, con su vida cotidiana junto a su mujer, sus mellizos de seis años, el bar de la piscina y los paseos por la calle estrecha del pueblo; y el pasado, en un viaje a través de sus recuerdos desde la más tierna infancia hasta la edad adulta.

En el plano del pasado, el protagonista reconstruye su primer recuerdo real —despertar junto a su abuela la víspera de su primer día de colegio—, sus años en la pequeña escuela de la señorita Marieli, la amistad con Toñín (un niño melancólico, bajito, de padre ausente y madre negligente), el amor de primera infancia con Ana Belén, los enfrentamientos con Jesús "Chechu" (el matón del colegio), y la posterior etapa en el Colegio Zulema con la profesora doña Ascensión y un nuevo grupo de amigos. La partida definitiva de Ana Belén al finalizar el primer trimestre de segundo de E.G.B. supone el primer gran desengaño sentimental.

En el plano del presente, el narrador describe con ternura y humor su matrimonio con Ella —una doctora en literatura comparada, más organizada, más enérgica y más querida que él mismo en los ojos de sus hijos—, la dinámica familiar con los mellizos, las tentaciones que nunca llegó a consumar (el episodio de Mayte en el polideportivo), y la conciencia de estar envejeciendo mientras sus hijos disfrutan todavía del reino de Nunca Jamás.

La novela no tiene un desenlace narrativo convencional: es un relato abierto, fragmentado, que imita la textura real de la memoria. Termina con el narrador reconociendo que le queda mucho por contar y poco tiempo disponible, en una imagen que sintetiza toda la obra: la vida que se escribe a escondidas, a ratos robados, mientras los demás duermen o se bañan.

El título funciona como metáfora central y se despliega en varios sentidos: los charcos literales que el niño saltaba con sus katiuskas en los días de lluvia, la imagen de superar los obstáculos de la vida sin evitarlos del todo, y la propuesta que el narrador hace al lector desde la advertencia inicial —cruzar juntos ese camino de agua, recuerdos y emociones.


Valoración

Saltando sobre los charcos es una novela de marcada vocación autobiográfica y tono intimista, que se inscribe en la tradición de la narrativa de la memoria y de la infancia. Su mayor virtud reside en la autenticidad de la voz narrativa: el protagonista habla con una mezcla singular de humor costumbrista, melancolía contenida y una honestidad sin pretensiones que resulta completamente creíble. El lector siente que está leyendo algo real, no construido.

La estructura en capítulos cortos, con títulos sugerentes, da agilidad a la lectura y permite el vaivén temporal sin que resulte confuso. La alternancia entre el presente vacacional y el pasado infantil está bien resuelta, y la yuxtaposición de los mellizos de hoy con el niño que fue el protagonista constituye uno de los recursos más logrados del libro.

El humor, fino y a menudo autoirónico, impregna especialmente los capítulos del presente: la relación con Ella, la dinámica con los niños, el episodio del pádel y Mayte, la cena con la mancha de aceite. Estos momentos contrastan eficazmente con la emoción genuina de los capítulos de infancia —la escena del escondite bajo el fregadero, la despedida de Ana Belén, la muerte de la abuela materna contada por la madre al hijo, el primer día de colegio.

El mayor desafío de la obra es su extensión y cierta tendencia a la digresión: algunos capítulos del presente se alargan en reflexiones costumbristas que ralentizan el ritmo sin añadir demasiado a la historia central. No obstante, el propio narrador es consciente de ello y lo confiesa con humor, lo que disuelve la crítica.

En conjunto, es una novela cálida, honesta y bien construida, que cumple exactamente lo que promete en su advertencia inicial: abrir viejas heridas, hacer reír, y llevar al lector de vuelta a los lugares que marcaron su infancia.


Análisis de personajes

El narrador-protagonista

Protagonista · Voz narrativa

Sin nombre propio a lo largo de todo el texto —rasgo que lo universaliza—, es un hombre de casi cuarenta años que trabaja en un banco, colecciona figuras de ciencia ficción, juega mal al pádel, cocina con el libro de Arguiñano y ama a su mujer con una devoción torpe y sincera. Es inteligente pero se autodefine como lerdo en lo cotidiano, valiente por instinto pero cobarde por naturaleza, protector con los débiles desde niño. La escritura de esta novela, que emprende en secreto, es su acto más genuino de comunicación: incapaz de explicarse de viva voz, escribe para ser conocido.

Ella

Esposa · Centro gravitacional de la familia

La esposa nunca recibe nombre, lo que la eleva a arquetipo sin perder concreción. Es doctora en literatura comparada, rigurosa, organizada, guapa, amante de los libros y de las listas. Ejerce una autoridad natural sobre los mellizos y sobre el propio narrador, que la admira con una mezcla de amor, deseo perpetuamente insatisfecho y ligera intimidación. Es el centro de gravedad de la familia: sin ella, todo se desordena. Su aparente dureza esconde una ternura que aflora sobre todo en la crianza y en esa sonrisa que, según el narrador, luce incluso mientras duerme.

Los mellizos

Hijos · Espejo del protagonista

Funcionan casi como un solo personaje dual. La niña —más fuerte, más rápida, líder natural— ha heredado el carácter de su madre. El niño —más sensible, más lento, más dado al llanto— ha heredado el del padre. Son el espejo en el que el protagonista se ve a sí mismo de niño y, al mismo tiempo, el motor que le empuja a escribir su historia.

Opiniones

MARÍA

★★★★★ El paso del tiempo

Saltando sobre los charcos es una obra íntima y emocional. El autor construye su obra basándose en los recuerdos de su infancia hasta llegar a la madurez. Este recorrido no solo se hace fácil de leer, sino también fácil de sentir.

Canichu

★★★★★ Libro esperado

Antonio Moreno aúna su experiencia como poeta en su faceta de prosista. Tras varios libros de relatos breves y obras de teatro era esperada su novela. Buen libro, lleno de humanidad.

Los libros de cane

★★★★★ He pasado muy buenos momentos con su lectura

En este libro nos encontramos con el autor que quiere sorprender a ELLA (su mujer) regalándole una historia para que entienda por qué es como es. Así que nos narra, mientras está de vacaciones, su infancia y momentos más importantes y aquellas historias que le han llevado hasta donde está ahora. Tiene partes de ficción y partes basadas en hechos reales.

🔹Tenemos saltos en el tiempo, nos encontramos en el presente, con el autor junto a su familia y en el pasado narrando sus recuerdos.

🔹 Me he reído muchísimo con las historias de la infancia porque son TAN REALES (que de hecho, algunas lo son, lo dejó ahí para que averigües cuál es real y cuál ficticia) me he imaginado cada uno de los momentos y me ha traído muchísimos recuerdos de cuando yo era pequeña. De mis momentos en el colegio, con mis amigos, de cómo era el entorno familiar de aquella época...

🔹 Tiene una lectura muy sencilla y rápida y cuando te quieres dar cuenta estás tan metida en la historia que ya llevas la mitad del libro.

🔹 Por contra voy a decir que a veces le tenía un poco de tirria al personaje de ELLA porque siento que no le deja ser él. A veces y haciendo autocrítica, no nos damos cuenta de cuánto podemos anular a la persona que estamos al lado y la mayoría de las veces por tonterías.

Si buscas un libro que te haga reír, que te haga recordar, que te haga revivir aquellos momentos que creías olvidados te recomiendo la lectura de este libro. Y como siempre digo, hay que darle visibilidad y oportunidades a autores que no son tan conocidos pero qué tienen unas historias increíbles por contar.

Mónica

★★★★★ Muy recomendable

Saltando sobre los charcos nos muestra, con grandes momentos de humor, cómo un niño intenta entender el mundo y nos lleva de la mano en su evolución hasta convertirse en adulto. Las vivencias del protagonista, dejan una sensación de familiaridad y entendimiento, invitando a pensar en nuestras propias experiencias. Una obra entrañable, con un estilo cálido y auténtico. ¡Muy recomendable!