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EXPOeSIaCIÓN de El Café del Loco
Proyecto en preparación · Futuro a largo plazo

EXPOeSIaCIÓNde El Café del Loco

Una exposición poética en proceso: imágenes, esculturas, recital en vivo, música, luz y sonido para convertir el poemario El Café del Loco en un lugar habitable.

No se trata de mirar poemas colgados en una pared. Se trata de atravesarlos: entrar en un café imposible, seguir pajaritas de papel, escuchar cuerpos, sombras, casas, lunas y palabras encendidas.

Ver avance Descubrir el proyecto En fase de diseño y búsqueda de espacio

Una invitación
a entrar

Este vídeo funciona como una primera puerta. Un anuncio de lo que aún no existe del todo, pero ya empieza a respirar: una exposición hecha con objetos, voces, poemas, penumbra, música y presencia.

Seguimos creando, imaginando, buscando colaboraciones y, como no puede ser de otro modo, financiación. No sabemos aún cuánto tiempo nos llevará, pero es muy seguro que algún día consigamos llevarla a cabo.

Instalación poética de El Café del Loco> Escultura de la exposición El Café del Loco> Sala de la EXPOeSIaCIÓN de El Café del Loco>

La poesía como sala de exposiciones

La "EXPOeSIaCIÓN de El Café del Loco" nace como una travesía sensorial basada en el poemario de Antonio eMe. La propuesta imagina siete espacios donde cada poema deja de ser únicamente texto y se convierte en materia: metal, vidrio, papel, sombra, luz, música, voz.

Escultura

Casas de cristal, cuerpos hechos de letras, pajaritas de papel, lunas y objetos poéticos concebidos para ocupar el espacio.

Recital vivo

La palabra no sólo se lee: se escucha, se respira, se quiebra y aparece entre salas, como una presencia que acompaña el recorrido.

Luz y sonido

Una dramaturgia de sombras, proyecciones, músicas y silencios para que cada poema tenga una temperatura propia.

  • El café: la espera, la mesa, la pajarita, el origen.
  • La habitación del poeta: escribir hasta quedarse en nada.
  • El cuerpo: deseo, adolescencia, cortinas, viento y sombra.
  • La casa: un corazón suspendido en paredes de cristal.
  • La ciudad: lluvia, bares, mañanas, estaciones.
  • La herida: la sala desnuda donde el poema ya no protege.
  • La luz: memoria, luna y cierre.

“No queremos explicar el poemario. Queremos que el visitante salga con la sensación de haber estado dentro de él.”